en realidad da igual dónde ha ido: olguita ha viajado por su propia vida, y le ha gustado tanto su propio paisaje, que ha vuelto encantada.
otros viajan, en sus fantasías, por su vida independiente, y yo sueño con todas mis fuerzas que sus sueños se hacen realidad.
guilles deleuze decidió que su viaje por la vida terminaría antes de cumplir los 60. en su último viaje, cogió carrerilla y saltó por el balcón.
no importa dónde uno vaya, sino lo que el viaje le aporte. y a veces uno vuelve más grande, más libre, más uno mismo.

Acabo de cumplir 60, y a diferencia de Guilles Deleuze yo no me voy a quitar de enmedio. Porque disfruto con los cinco sentidos lo que cada día se me regala; la sonrisa d Rául, la composición de una imagen,el canto de los muchos pájaros,... Durante tantos y tantos años he ido aprendiendo de la vida, y hoy concluyo que lo importante es cómo lo vivimos.
por suerte, no te inspiran los finales a lo deleuze. es un lujo poder aprender de tu forma de hacer camino, de ver la vida, y de tu forma de enseñárnosla.