nada más subir al taxi, él pensó: "seguro que es superdotada"
y es que, al parecer, muchos taxistas lo son. la escuela les aburre y tienen facilidad para aprenderse el callejero. no tiene más misterio.
ella era rusa. le dijo: "he descubierto que todo el mundo es buena gente. pero de uno en uno"
él confirmó su teoría. y le agradeció que compartiera con él semejante descubrimiento.

No hay vida más interesante que un taxista, donde ve al mundo entrar detras de su espejo retrovisor, y salir por la puerta trasera de su taxi..
Tantas historias por contar, tantas anecdotas que recordar.
Me gusta tu blog...lo que he leido de él al menos, gracias por compartirlo.
Me encanta la foto, me encanta la historia, me dice mucho a mí y ahora :)
mj, qué bonito lo dices.
pálpitos, gracias.
keka, la historia es prestada -como dice el título-, y la foto... pues la verdad es que también. pero si te han llegado, bien está.