salgo de la oficina y llueve que rabia. me muero de ganas de mojarme, pero así no. corro al autobús, deseando que dure la tormenta hasta que llegue a casa, deje las cosas, me ponga mis botas de lluvia y...

...dejó de llover. y es que ya sé que todo lo que salta hay que pisarlo. pero a veces se me olvida.

Me has dado un poco de miedo.
Yo salto de alegría vez en cuando.
Con bastante frecuencia, de hecho...
Saludos bacterianos.
no sé por qué te he dado miedo, neumococo, no era mi intención... un poco de frustración únicamente.
por qué llegar antes de mojarse. la lluvia en un arroyo moja?