Mundo espejo
Las almas no pueden moverse con tanta rapidez, se quedan rezagadas y hay que esperarlas, al llegar a destino, como maletas perdidas.
Jet-lag según Damien, en Mundo Espejo, de William Gibson
En el espejo de mi mundo vivo un jet-lag inverso; mi alma se anticipa a mis propios movimientos, llevándome de la mano a los lugares más interesantes, conectándome con aquéllos cuyas almas también van por delante, y haciéndose cargo de los problemas -que no lo son tanto- para que yo pueda sonreir, que en el fondo es lo más importante.
Las almas no pueden moverse con tanta rapidez, se quedan rezagadas y hay que esperarlas, al llegar a destino, como maletas perdidas.